El Gobierno regional difunde consejos oftalmológicos para prevenir lesiones, infecciones y molestias visuales durante el periodo estival.
Salud ocular en Castilla-La Mancha
El Gobierno de Castilla-La Mancha ha lanzado una serie de recomendaciones para proteger la salud ocular durante el verano, una época en la que aumentan los riesgos para los ojos por la exposición al sol, el contacto con el agua y el uso de aire acondicionado.
Aunque existe una conciencia cada vez mayor sobre la necesidad de proteger la piel frente a la radiación solar, los ojos siguen siendo en muchos casos los grandes olvidados del verano.
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Desde el servicio de Oftalmología del Hospital Universitario de Guadalajara recuerdan la importancia de adoptar medidas sencillas para prevenir lesiones, infecciones y otros problemas visuales frecuentes durante el periodo estival.
La llegada de los días de sol, piscina y playa obliga a extremar la prevención, especialmente en las horas de mayor radiación y en entornos donde el agua, la arena o el pavimento reflejan la luz.
Más urgencias oftalmológicas en verano
La jefa de Oftalmología del Hospital Universitario de Guadalajara, Inmaculada Ortega Canales, ha advertido de que en verano se produce una mayor exposición a factores ambientales que pueden afectar a la salud ocular.
Esta situación provoca un “notable incremento en la atención de urgencias oftalmológicas”, con casos de irritación química, queratitis actínicas e infecciones corneales severas, entre otros problemas.
La especialista ha incidido en la necesidad de proteger los ojos frente a la radiación solar y frente a los factores de riesgo asociados a piscinas y playas.
Según los profesionales, muchas complicaciones pueden evitarse con hábitos preventivos básicos y con una atención temprana ante síntomas de alarma.
Radiación ultravioleta y gafas homologadas
Uno de los principales riesgos del verano es la exposición prolongada a la radiación ultravioleta, conocida como radiación UV.
Esta exposición puede provocar daños a corto y largo plazo, favorecer la aparición de patologías oculares y acelerar procesos degenerativos como la degeneración macular.
Por este motivo, los especialistas recomiendan utilizar gafas de sol homologadas que garanticen una protección adecuada frente a la radiación ultravioleta.
Desde el Hospital Universitario de Guadalajara insisten en evitar gafas adquiridas en mercadillos o tiendas no especializadas.
La recomendación principal es exigir siempre el marcado CE y protección UV 100%.
El riesgo de las gafas sin filtro real
Inmaculada Ortega Canales ha advertido de que llevar una gafa sin homologar puede ser peor que no llevar nada.
La razón es que los cristales oscuros sin filtro real provocan que la pupila se dilate, facilitando que la radiación ultravioleta entre de forma más intensa y directa al interior del ojo.
Por ello, no basta con que las lentes sean oscuras o estéticamente adecuadas.
Lo esencial es que cuenten con filtros certificados y que hayan sido adquiridas en establecimientos que garanticen su homologación.
La protección ocular debe entenderse como una medida sanitaria, no solo como un complemento de moda.
Sombreros y gorras como protección extra
Los profesionales recuerdan que la radiación solar también se refleja en superficies como el agua, la arena o el pavimento.
Este reflejo aumenta la exposición ocular incluso cuando no se mira directamente al sol.
Por esta razón, se recomienda complementar las gafas de sol homologadas con sombreros o gorras.
Esta medida resulta especialmente útil durante las horas centrales del día, cuando la intensidad de la radiación es mayor.
La combinación de gafas adecuadas, protección física y reducción de la exposición directa contribuye a disminuir el riesgo de lesiones oculares.
Precaución en piscinas y playas
Las actividades acuáticas propias del verano también pueden favorecer irritaciones e infecciones oculares.
El contacto con el agua de piscinas puede provocar molestias, enrojecimiento, picor o sensación de sequedad ocular.
Según explican los especialistas, el enrojecimiento y el picor tras la inmersión en piscinas se deben principalmente a los compuestos derivados de la reacción del cloro con la materia orgánica del agua.
Esto puede desencadenar cuadros de conjuntivitis química o irritativa.
Además, estas alteraciones pueden afectar a la película lagrimal y dejar la superficie ocular más expuesta a sobreinfecciones bacterianas.
Higiene y gafas de natación
Para reducir riesgos en piscinas, playas o ríos, los especialistas recomiendan mantener una higiene estricta.
Entre las medidas aconsejadas está el uso de gafas de natación, especialmente en personas sensibles o con antecedentes de irritación ocular.
También se recomienda no frotarse los ojos con las manos húmedas o sucias.
Al salir de la piscina, los profesionales aconsejan lavar la cara con agua para eliminar restos químicos que puedan quedar en la piel o cerca de los ojos.
Estos gestos sencillos ayudan a proteger la superficie ocular y a reducir la aparición de molestias durante el verano.
Cuidado especial con las lentillas
Las personas que usan lentes de contacto deben extremar las precauciones durante el periodo estival.
Desde el Hospital Universitario de Guadalajara se recomienda evitar bañarse con lentillas, tanto en piscina como en playa o río.
El contacto de las lentes con el agua puede aumentar el riesgo de infecciones oculares potencialmente graves.
La especialista ha señalado que el medio acuático puede actuar como reservorio de patógenos, entre ellos la bacteria Pseudomonas aeruginosa y el parásito Acanthamoeba.
Cuando estos microorganismos quedan atrapados entre la córnea y la lente de contacto, encuentran un entorno idóneo para proliferar y pueden provocar infecciones corneales que comprometan la visión.
Sequedad ocular y aire acondicionado
Las altas temperaturas, las corrientes de aire y la exposición prolongada al aire acondicionado aumentan la evaporación de la lágrima.
Esto puede causar una disfunción de la película lagrimal y provocar escozor, sensación de cuerpo extraño, enrojecimiento o visión borrosa transitoria.
Para prevenir estas molestias, los especialistas recomiendan mantener una hidratación adecuada.
También aconsejan evitar la exposición prolongada a corrientes directas de aire, tanto en interiores climatizados como en vehículos.
Estas medidas son especialmente importantes en personas con tendencia a la sequedad ocular o con uso habitual de pantallas.
Señales de alarma para consultar
El Gobierno de Castilla-La Mancha y los profesionales sanitarios recuerdan la importancia de la detección precoz para evitar complicaciones y preservar la salud visual.
Es necesario consultar con un profesional sanitario ante señales de alarma como dolor ocular intenso, pérdida de visión o sensibilidad excesiva a la luz.
También requieren atención las secreciones abundantes o el enrojecimiento persistente.
La prevención, el uso de gafas homologadas, la higiene en entornos acuáticos y la prudencia con las lentillas son claves para disfrutar del verano sin poner en riesgo la salud de los ojos.
Con estas recomendaciones, Castilla-La Mancha refuerza el mensaje de que proteger la vista debe formar parte de los hábitos saludables durante los meses de mayor exposición solar.
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