Después de años de investigación, la Policía Nacional ha detenido a este peligroso delincuente cuando estaba comprando en un supermercado de Toledo con un aspecto irreconocible, según han informado fuentes policiales.

Erick Ventura Pacheco, conocido como ‘Perú’, español de 37 años, llevaba fugado desde 2014, formaba parte de una de las organizaciones criminales más peligrosas y violentas de España de la última décadas. Era el lugarteniente de Ángel Suárez Flores, más conocido como ‘Casper’, sospechoso en al menos 36 delitos como narcotráfico, detención ilegal, tortura, amenaza, secuestro y similares, y para quienes el tribunal solicita pena de prisión por un total de 965 años.

El informático de la banda

La banda se dedicaba a sustraer grandes cantidades de drogas ilegales a otros traficantes. El grupo buscó información en los puertos marítimos para localizar contenedores cargados de droga y luego robarla. Erick era un experto en diferentes herramientas técnicas e informáticas requeridas para la vigilancia y rastreo de traficantes que importan drogas. Luego de que la sustancia saliera del puerto, la robaron mediante secuestro, tortura y amenazas.

Este hombre tenía en vigor una reclamación judicial nacional emitida por la Audiencia Nacional por delitos de torturas, secuestro, tenencia ilícita de armas de fuego y municiones, amenazas, lesiones y delito contra la salud pública.

Un ‘soplo’ dio con su paradero

En los últimos años, la Policía Nacional había realizado intensas gestiones para su localización que no dieron resultado debido a su habilidad para no dejar rastro de indicio alguno de su ubicación. Su imagen se incluyó en campañas de colaboración ciudadana, de cara a intentar recibir informaciones anónimas conducentes a su localización. 

Teniendo en cuenta el perfil del fugitivo se añadió su imagen en la campaña de difusión pública ‘Europe’s Most Wanted’, desarrollada por Europol y la red ENFAST, que en el pasado año 2022 iba enfocada a la localización de miembros de organizaciones criminales huidos. 

A raíz de esta publicación se recibieron numerosas informaciones y pistas anónimas que fueron comprobadas y descartadas por investigadores de la Sección de Localización de Fugitivos de la Policía Nacional. No obstante, a finales de año se recibió un nuevo dato que apuntaba a que el fugitivo podría encontrarse residiendo en una localidad de la provincia de Toledo.

Aspecto casi irreconocible

Tras la realización de gestiones indagatorias y comprobaciones operativas se consiguió centrar el domicilio donde podría residir junto a otros varones con los que guardaba cierto parecido, si bien el objetivo no salía al exterior. Es por ello que el dispositivo de vigilancia y seguimiento se mantuvo en el tiempo durante días hasta que el pasado día 9 de enero se observó cómo salía de la vivienda una persona ocultando su rostro con gorro y gafas negras.

Se procedió a su seguimiento durante un tiempo hasta que en una zona alejada entró en una tienda de comestibles y hubo posibilidad de visualizar su rostro. Aunque debido al paso de los años y el cambio radical de aspecto era casi irreconocible, fue posible confirmar su identidad gracias a un hoyuelo en el orificio derecho de la nariz así como un lunar en la mitad de la mejilla derecha. En ese instante se procedió a su detención sin oponer resistencia mientras realizaba la compra.

La organización criminal a la que pertenecía se dedicaba, entre otras actividades, a la realización de ‘’vuelcos’’ o robos de grandes cantidades de sustancia estupefaciente a otras organizaciones. Para ello intentaban localizar en los puertos contenedores cargados con drogas de otros traficantes. El arrestado era experto en herramientas técnicas e informáticas que la organización empleaba para vigilancias y seguimientos de otros traficantes, encargado presuntamente del manejo de numerosos dispositivos técnicos (escáner de frecuencia, sensores de movimiento o dispositivos GPS).

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