España podría alcanzar el 25 de diciembre la fatídica cifra de 80.000 muertos por la pandemia de coronavirus si para esa fecha seguimos sin adoptar medidas drásticas que detengan los contagios por covid-19, según un análisis del Instituto de Métricas y Evaluaciones de Salud (IHME) de la Universidad de Washington.

El modelo de predicción de la evolución de la pandemia favorito de la Casa Blanca establece tres escenarios frente la pandemia. El primero de ellos lo califica de “peor” y en él mantenemos el uso de las mascarillas aunque el Gobierno relaja los requisitos de distanciamiento social.

Un segundo escenario considerado como “mejor” en el que se mantiene el uso obligatorio y universal de las mascarillas y se imponen requisitos de distanciamiento social.

Y, finalmente, el escenario “más probable” en el que el Gobierno mantiene el uso de la mascarilla en los niveles actuales sin introducir nuevas medidas restrictivas.

Para los expertos de la Universidad de Washington, en el peor de estos escenarios podríamos alcanzar la cifra de 79.916 fallecidos por coronavirus, muy por encima de las 52.231. muertes en el caso de mantener las medidas tal y como las tenemos ahora o bajar ligeramente a los 51.928 fallecidos si aumentamos las medidas restrictivas.

Los países más afectados

Según las proyecciones del IHME, en el peor de los escenarios solo la India, Estados Unidos o Japón estarían por encima de España en el número de muertes.

En el mejor de los escenarios, nuestro país mejoraría solo dos puestos en este listado de países más afectados por la pandemia. 

Y en el escenario más probable, España se quedaría en el noveno puesto de esta escala en la que tendríamos por delante a la India, Estados Unidos, Brasil, México, Japón, Rusia, Francia y el Reino Unido.

La perspectiva de un “diciembre mortal”

Christopher Murray, director de IHME está convencido de que “nos enfrentamos a la perspectiva de un diciembre mortal, especialmente en Europa, Asia Central y Estados Unidos” por lo que reclama apostar por “el uso de máscarillas, el distanciamiento social y limitar las reuniones sociales” como la mejor forma de “prevenir la transmisión del virus“. 

Murray apunta a que “hasta la fecha, la covid-19 ha seguido patrones estacionales similares a la neumonía, y si esa correlación continúa, los países del hemisferio norte pueden anticipar más casos a fines del otoño y los meses de invierno“. Por ello hace un llamamiento a países como España para “estar especialmente alerta a medida que se acerca el invierno, ya que el coronavirus, como la neumonía, será más frecuente en climas fríos“.

El máximo responsable del IHME lanza dos advertencia a partir de estas proyecciones de evolución de la pandemia de coronavirus. La primera es la de “aprender de los países donde se ha contenido el virus, o donde se han producido segundas oleadas de infecciones, y donde se han tomado medidas rápidas para evitar la pérdida de vidas”.

Y, en segundo lugar, erradicar la creencia de que la estrategia de “inmunidad colectiva” es útil para detener los contagios ya que “supone ignorar la ciencia y la ética, permitiendo millones de muertes evitables”, y concluye, “es, sencillamente, censurable”