cese del primer Ministro, Hichem Mechichi, así como la suspensión del Parlamento, lo que deja sin inmunidad parlamentaria a todos los diputados. Said ha indicado que el objetivo es «recuperar la paz social y salvar al Estado y la sociedad».
«La Constitución no me da la posibilidad de disolverlo (Parlamento) pero no me impide suspenderlo», defendió el mandatario al término de una reunión urgente con altos cargos del Ejército y de las fuerzas de seguridad.
Said aseguró que asumirá la presidencia del Ejecutivo con ayuda de un nuevo primer Ministro, que él mismo nombrará, durante el periodo de transición.
Última hora en Internacionales: Artemis II pone rumbo a la Luna tras medio siglo
«Esto es un golpe contra la democracia tunecina y su Constitución. Túnez es la única historia de éxito de la primavera árabe y esta historia no termina aquí», subraya el comunicado difundido por Ennahda, principal fuerza parlamentaria y socia del Gobierno.
Esta decisión de Said se lleva a cabo después de que varias sedes regionales de Ennahda fuesen asaltadas e incendiadas este domingo en las diferentes manifestaciones que tuvieron lugar en todo el país para pedir la dimisión del Gobierno y la disolución del Parlamento por su gestión de la crisis del coronavirus y el deterioro de las condiciones de vida. Miles de ciudadanos volvieron después a las calles para celebrar el anuncio que Said adoptó al término de una reunión urgente con altos cargos del Ejército y de las fuerzas de seguridad.
Además de cesar al jefe del Gobierno y suspender el Parlamento durante 30 días, el presidente tunecino retiró la inmunidad parlamentaria de manera inmediata de todos los diputados «para recuperar la paz social y salvar al Estado y la sociedad».




