La alcaldesa Gloria Chamorro destaca tradiciones únicas y nuevas iniciativas culturales en Guadalmez.
Una tradición centenaria que sigue viva
La alcaldesa de Guadalmez, Gloria Chamorro, ha puesto en valor una de las tradiciones más singulares del municipio: la conocida como la Pingá del Arco de los Quintos, una costumbre que se remonta aproximadamente a finales del siglo XIX y principios del XX.
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Según ha explicado, esta tradición llegó a Guadalmez desde la localidad vecina de Peñalsordo, en Badajoz, a través de familias emigrantes que se asentaron en el municipio.
La Pingá del Arco consiste en la elaboración de un arco decorado con palos, flores, frutas y otros elementos, que los quintos —jóvenes que alcanzan la mayoría de edad— levantan durante la madrugada del Domingo de Resurrección.

El simbolismo del arco y los quintos
Históricamente, esta tradición estaba ligada al servicio militar obligatorio, cuando los jóvenes “quinteaban”. Con el paso del tiempo, ha evolucionado, pasando de realizarse a los 21 años a los actuales 18 años, incluyendo también la participación de mujeres.
Uno de los elementos más llamativos es que los quintos colocaban ramos en las puertas de sus casas, así como en las de sus parejas, lo que en ocasiones servía para descubrir relaciones desconocidas en el pueblo.
Además, actualmente se incorpora una pancarta con el nombre de la quinta, reforzando el carácter colectivo de esta celebración.
Una fiesta que trasciende generaciones
Chamorro ha destacado que esta tradición no solo se mantiene, sino que crece cada año, con la participación de jóvenes y visitantes.
“Vienen hijos de emigrantes de Guadalmez que viven en ciudades como Barcelona o Madrid, y traen a sus amigos para vivir esta experiencia”, ha señalado.
No obstante, la alcaldesa ha reconocido que existe una preocupación: el arco se derriba al día siguiente por los quintos del año siguiente, algo que el Ayuntamiento estudia modificar para que la estructura pueda conservarse más tiempo.
Guadalmez, un pueblo con intensa vida festiva
La regidora ha definido a Guadalmez como “uno de los pueblos más fiesteros de la comarca”, con una programación variada especialmente en estas fechas.
Entre las actividades destaca el Encuentro Rociero, que se celebra el fin de semana previo a la Semana Santa desde hace aproximadamente 10 años. Este evento reúne a aficionados al flamenco y al mundo ecuestre, con actividades como:
- Desfiles de trajes de flamenca
- Exhibiciones con caballos
- Ambiente festivo en torno a la cultura andaluza

Exposición de la casita del Ratoncito Pérez
Como novedad cultural, la próxima semana Guadalmez acogerá la exposición de la casita del Ratoncito Pérez, un proyecto impulsado desde la Universidad Popular.
La iniciativa ha contado con la participación de numerosos vecinos, que han colaborado en la creación de una casa en miniatura dedicada a este emblemático personaje de la tradición española.
La alcaldesa ha explicado que esta construcción se instalará de forma permanente en la fachada del Ayuntamiento, aunque previamente se expondrá para que vecinos y visitantes puedan apreciar los detalles de este trabajo artesanal.
“Queríamos rendir homenaje a una figura tan importante en nuestra cultura como es el Ratoncito Pérez”, ha indicado Chamorro.
Semana Santa con identidad propia
Aunque Guadalmez no cuenta con grandes procesiones, la Semana Santa se vive con intensidad y sentimiento, combinando actos religiosos con tradiciones populares únicas como la Pinga del Arco.
Este equilibrio entre tradición, cultura y participación vecinal refuerza la identidad de un municipio que apuesta por mantener vivas sus raíces mientras impulsa nuevas iniciativas.
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