Las 74 familias que debían abandonar sus viviendas el 15 de febrero ya han encontrado solución, mientras que el resto dispondrá de más tiempo para reubicarse.
La Guardia Civil ha fijado el 30 de junio como fecha definitiva para el desalojo total del cuartel ubicado en la avenida Barber de Toledo, según ha informado la Asociación Unificada de la Guardia Civil (AUGC) tras la reunión mantenida este lunes con la Dirección General del cuerpo.
El secretario jurídico y portavoz de la AUGC en Toledo, Daniel Timón, ha explicado que este plazo es inamovible y afecta a todas las viviendas aún ocupadas en las instalaciones. Sin embargo, la primera fase del desalojo sigue adelante y las 74 familias que debían abandonar sus casas el 15 de febrero ya tienen solución de alojamiento.
Un desalojo en dos fases y sin margen de prórroga
Timón ha detallado que los 75 agentes afectados en la primera fase ya han encontrado una solución:
- Seis guardias civiles se trasladarán a otros cuarteles.
- Tres agentes, actualmente de baja, podrán permanecer en sus viviendas hasta nueva orden.
- El resto ha conseguido alojamiento por sus propios medios.
Para los 65 agentes y sus familias restantes, la Dirección General de la Guardia Civil ha determinado el 30 de junio como la fecha definitiva para su salida del cuartel. Este margen adicional permitirá que quienes tengan hijos en edad escolar puedan gestionar su traslado de colegio para el próximo curso.
Además, la situación se verá favorecida por el próximo concurso de traslados, previsto para el mes que viene, lo que permitirá que algunos agentes puedan solicitar destinos en otras zonas y evitar el impacto del desalojo.
Un proceso apresurado y un futuro incierto para la obra
Durante la reunión en Madrid, los mandos de la Guardia Civil han reconocido que la primera fase del desalojo se llevó a cabo de manera precipitada, ya que la orden de salida se comunicó el pasado 22 de enero, dejando un margen muy corto para la reubicación de los afectados.
En cuanto a la construcción del nuevo cuartel, aunque el plazo inicial era de dos años, Timón ha advertido que todo el proceso –desde la redacción del proyecto hasta la ejecución de la obra– podría extenderse hasta los cuatro años.
Por el momento, la financiación está asegurada, ya que la Guardia Civil dispone de 80 millones de euros para el proyecto y no habrá problemas de presupuesto si la inversión final supera esa cantidad.
Sin decisión sobre la reubicación de los servicios de la Guardia Civil
Otro de los puntos tratados en la reunión fue la ubicación provisional de los servicios que actualmente presta la Guardia Civil en el cuartel de la avenida Barber. Sin embargo, hasta ahora no se ha tomado una decisión al respecto.
Las autoridades están valorando varios edificios ofrecidos tanto por la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha como por el Ayuntamiento de Toledo, aunque aún no hay confirmación oficial sobre dónde se trasladarán estos servicios durante el tiempo que dure la construcción del nuevo cuartel.
Con la cuenta atrás en marcha, la Guardia Civil afronta una reestructuración importante en la ciudad, mientras sus agentes y sus familias tratan de reorganizar sus vidas ante el cierre definitivo de unas instalaciones que han sido clave en la seguridad de Toledo.