El alcalde llegó con una mochila llena de promesas que, con el tiempo, se han ido convirtiendo en mentiras. El buen gestor debería saber que un ayuntamiento no es una empresa, y un empresario independiente no garantiza ser un buen alcalde. Mientras que en el sector privado un empresario puede despedir y renovar su plantilla, en política un alcalde lo más que puede hacer es quitar las delegaciones a sus concejales o reubicarlos.
Después de tres años, es evidente que muchos de sus errores tienen nombres y apellidos. Esta falta de equipo ha obligado a Ruiz a asumir funciones propias de sus ediles, cargando con el peso muerto de un portavoz que no interviene en los plenos. De hecho, en los últimos seis meses, el presidente “independiente” del Partido Popular no ha presentado ni una sola propuesta en dichas sesiones.
En lugar de centrarse en la iniciativa política, su gestión se ha perdido en dar voces al funcionariado, como él mismo admitió ante los medios, o en verse obligado a dar explicaciones públicas para corregir las mentiras de sus propios concejales.
Lee también: La XIV Feria del Vehículo de Ocasión de Puertollano reunirá más de 200 unidades
A este descontrol se suman las consecuencias de sus primeras y precipitadas decisiones: la suspensión de conciertos, la promesa incumplida de 10.000 árboles o el compromiso de solucionar el arreglo del Paseo más rápido y más barato. Incluso abanderar la “transparencia real” se ha vuelto en su contra por las mentiras y el desconocimiento.
Esta acumulación de despropósitos ofrece la imagen de un alcalde sobrepasado. No es que leer discursos sea algo negativo, pero hacerlo sin trasmitir ilusión, fuerza, originalidad y capacidad deja en los presentes la amarga sensación de que gestiona desbordado por la soledad. Sin embargo, lejos de aceptar esta realidad, parece vivir en un mundo paralelo, obsesionado con proyectar el lema “Sueña Puertollano” en cada rincón.
Cada foto, cada reel, cada intervención ante la prensa, reflejan la nula capacidad para proponer o ilusionar. El pulso de la calle no miente y en los mentideros de Puertollano ya verbalizan un claro cambio de tendencia. Y como dato mata relato, nada mejor que una encuesta “cocinada” y pagada para ensalzar su elegancia y buena gestión. El relato se cae cuando los números dicen que perdería entre tres y cuatro concejales respecto a las encuestas del año pasado de todos los partidos políticos.
Señor Ruiz, asegure bien su ascenso en el Partido Popular para cuando tenga que volar como una gaviota hacia un nuevo destino político. Tras tres años de gestión desbordada ha quedado claro que su prioridad no son los vecinos y vecinas, sino el escaparate de las siglas, porque al final cada foto junto a figuras como Moreno Bonilla no busca el progreso de Puertollano, sino su propia promoción personal.
Grupo Municipal Socialista de Puertollano

