Este equipo, que también trabaja en Atapuerca y lleva desde el 24 de junio en el yacimiento, que data del Pleistoceno Inferior-Medio, se va bastante esperanzado tras encontrar más fauna y potenciales evidencias de homínidos y neardentales, que, de verificarse, pondría a Carrizosa en el mapa de la arqueología y palentología de la Meseta Sur

El equipo de arqueólogos, paleontólogos y geólogos que trabaja en el yacimiento geológico de la Cueva de los Toriles, de Carrizosa (Ciudad Real), datada en el Pleistoceno Inferior-Medio, concluye la campaña actual con nuevos hallazgos de fauna y potenciales evidencias de homínidos y neardentales, que aún tienen que verificarse.

Este equipo, que fue el que descubrió el tejón prehistórico, acaba este miércoles sus trabajos actuales en el yacimiento en el que han estado durante 15 días, en los que han encontrado evidencias de un telar árabe, así como, de cronologías recientes, bastantes huesos de animales y alguno de humano, ha informado el Ayuntamiento en nota de prensa.

El paleoantropólogo del Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana (Cenieh) Daniel García ha señalado que, aunque no saben aún la cronología hasta que no le hagan la prueba del Carbono 14, se marchan “en general muy contentos” de estos hallazgos, entre los que también destaca una pieza de sílex que podría proceder del Paleolítico Superior.

Desde el 24 de junio hasta hoy 7 de julio, esta decena de expertos en Paleontología, Geología y Arqueología de Castilla-La Mancha, Madrid y Castilla-León han estado trabajando en Carrizosa, localidad a caballo de las comarcas del Alto Guadiana Mancha y el Campo de Montiel, para continuar el trabajo que dejaron pendiente en un pequeño sondeo geológico que iniciaron en 2020 debido a la pandemia.

Durante este tiempo han sacado y cernido sedimento, para ganar acceso a la cueva, lo que ha ocupado gran parte de los trabajos, además de intentar avanzar en los descubrimientos de restos de un pequeño félido, que no se sabe aún si es un lince, pues estos félidos vivieron en el Alto Guadiana, ha indicado García.

La Cueva de los Toriles “se encuentra en un sitio privilegiado desde el que el homínido, si lo halláramos, podía tener acceso al río Cañamares, donde los animales y los diferentes habitantes de la cueva iban a beber”, ha resaltado el paleoantropólogo.

Para el equipo de investigadores, “de encontrar neardentales en este yacimiento sería un paso importante en la mitad sur”, donde hay pocos yacimientos de este tipo.

“El tejón hallado nos dice que hay fauna del Pleistoceno, fauna grande, y cabría la posibilidad de que los humanos lo hayan traído y cazado. Estamos bastante esperanzados de encontrar más fauna y potenciales evidencias de homínidos y neardentales de la región, lo que pondría a Carrizosa en el mapa de la arqueología y palentología de la Meseta Sur”, ha añadido Daniel García.