El 64% de los españoles confirma que lo utilizan para desplazarse directamente. Son seis puntos más que antes de la pandemia, los mismos que perdió el uso del autobús. “Es la herencia de lo que hemos visto con el Covid”, ha asegurado Alicia Gálvez, directora del Foro de Movilidad, quien ha presentado los resultados del estudio de la VII edición del Foro de Movilidad, promovido por Alphabet.

El propósito de este evento, que ha inaugurado la directora de la Oficina de la Estrategia de Movilidad del Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, Ángeles Marín, ha sido analizar la evolución de los hábitos de movilidad de los ciudadanos españoles a lo largo de los años. Para ello, se han basado tanto en encuestas de particulares y autónomos, con 5.000 entrevistas a nivel nacional, como a pymes, con otras 1.000.

Así, Marín ha explicado los españoles no elegimos un transporte, sino varios. La principal razón es que “somos cómodos y, como tal, nos movemos por comodidad”. Igual esa es una de las razones por las que ha aumentado el porcentaje de personas que usan el coche particular para desplazarse al centro. Lo hacen el 39% de los españoles, nueve puntos más que en el 2019. Aunque también aquí lo achaca a la pandemia: se usa menos el metro y los VTC, posiblemente por esa sensación de falta de ventilación.

MÁS DE LA MITAD DE LOS ESPAÑOLES CONSIDERAN “IMPRESCINDIBLE” SU VEHÍCULO

Sea por la razón que sea, el 53% considera que su vehículo es imprescindible para moverse cada día. Aunque esto depende de las ciudades. En grandes urbes, como Madrid, Barcelona o Bilbao, el porcentaje es cercano al 40%, mientras que en ciudades como Toledo, Badajoz o de las islas, el resultado ronda el 60%.

Otro dato que muestran las tendencias de ahora es que no se hace un gran uso de vehículos de movilidad personal. Solo un 15% de los ciudadanos confirman que utiliza la moto, la bicicleta o el patinete eléctrico. Esto también depende de la ciudad y de la climatología. Otra cuestión es que el 64% considera que la ciudad no está adaptada para los distintos niveles de movilidad, un porcentaje que alcanza el 82% en Madrid.

El ahorro es otro de los aspectos decisivos en materia de movilidad. El aumento del precio del combustible hace que muchas personas opten por utilizar los coches de compañías de car sharing, que permiten moverse por la ciudad reservando el vehículo con una app. El porcentaje de ciudades donde más se utilizan es en Badajoz (41%), Madrid (34%) y Murcia (34%); donde menos, en Palma de Mallorca, Barcelona y Oviedo.

UN RETO PARA LOS PRÓXIMOS AÑOS

En esta edición, han analizado la visión de pymes, autónomos y particulares los compromisos en materia de movilidad sostenible, de la Agenda 2030 y la ODS. Cumplirlos será “difícil” y todo un “desafío”, según los ponentes que han participado en un debate para abordar los datos ofrecidos por Gálvez.

Uno de esos desafíos es conseguir que haya más coches eléctricos. Ahora mismo, solo el 7% de los españoles afirman utilizarlos; un 24% en Madrid. Pero menos de un 2% lo hace habitualmente. El objetivo es que para el año 2030 haya 5 millones de estos coches en España y, para eso, habría que matricular 600.000 coches de forma anual. Pero el dinero, y la falta de una buena estructura de recarga, hace complicado pensar que pueda alcanzarse. Por el momento, el 64% de los españoles no piensan hacerlo.

Alberto Copado, CEO de Alphabet, quien ha señalado que “la movilidad eléctrica es un pilar fundamental para alcanzar los objetivos“, ha explicado que las empresas de renting contribuyen “de manera decisiva para superar los retos”. Al final, son ellas las que hacen la inversión con la compra de coches, por lo que puede ser una buena alternativa.

LA BUROCRACIA, UN PROBLEMA

La contribución de las pequeñas y medianas empresas es clave para cumplir el objetivo de la Agenda 2030. Un 55% de ellas han integrado los objetivos de sostenibilidad, sobre todo en producción y consumo sostenibles, pero falta bastante más en materia de movilidad sostenible, sobre todo si se habla de autónomos.

Celia Ferrero, vicepresidenta de ATA, la asociación de autónomos, y Antonio Pomares, responsable de movilidad de la Confederación Española de Consumidores y Usuarios (CECU) y miembro de su junta directiva, han puesto de manifiesto que la burocracia intensiva para conseguir una ayuda, la falta de información adecuada, y el hecho de que tengan que anticipar los pagos antes del cobro, hace complicado que muchos autónomos accedan a ellas en materia de movilidad. Poder acceder a consultorías en este sentido les facilitaría gestiones para mejorar este aspecto.

“Creo que las empresas españolas estamos muy a la vanguardia y que los empresarios invertimos mucho en innovación, pero sí es cierto que no contamos con todas las herramientas adecuadas”, ha asegurado por su parte Fermín Albaladejo, presidente de la Confederación Española de Asociaciones de Jóvenes Empresarios (CEAJE). También él considera que hay desinformación y un problema económico: el coste energético merma la capacidad de crecimiento de las empresas y, por tanto, de inversión. “Para estar realmente preparados y conseguir estos desafíos, hay que lograr la colaboración entre todos los agentes”, ha añadido Ana Sainz, directora general de Fundación SERES.

“Hay una clara vinculación entre el cumplimiento de la Agenda 2030 y el trabajo en equipo, tanto de la administración pública como de las empresas privadas. Un primer paso para poder avanzar en esta dirección es que se escuche y se atiendan las necesidades de distintos agentes, analizando cómo los particulares, las pymes y los autónomas afrontan el reto de la movilidad en los próximos años. Es desafiante”, ha concluido Copado.