En un intento por aliviar las tensiones en el sector agrario, los ministros de Agricultura de la Unión Europea abordarán este lunes una iniciativa de la Comisión Europea destinada a flexibilizar los requisitos medioambientales necesarios para que los agricultores accedan a financiación de la Política Agraria Común (PAC). Esta medida llega en un momento crítico, marcado por nuevas protestas en Bruselas, donde se anticipa que los tractores bloqueen los accesos al barrio europeo.

La propuesta surge como respuesta a las declaraciones de Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión, quien a principios de febrero adelantó el compromiso de trabajar en la reducción de la carga burocrática para el sector agroganadero. España, entre otras delegaciones, ha acogido favorablemente esta iniciativa, que se discutirá en una reunión crucial que estuvo a punto de cancelarse debido a las movilizaciones.

Revisión de las Normas BCAM

Actualmente, para recibir apoyo de la PAC, los agricultores deben adherirse a nueve normas ambientales y climáticas, conocidas como ‘BCAM’, que abarcan aproximadamente el 90% de la superficie agrícola utilizada en la UE. Sin embargo, algunos de estos requisitos se han considerado difíciles de implementar, lo que ha provocado el rechazo del sector.

La Comisión propone simplificar estas normas, comenzando por exenciones parciales de las reglas sobre tierras en barbecho para 2024 y modificaciones en la obligación de mantener estables las superficies de pastos permanentes desde 2018. Este cambio busca adaptarse a los cambios estructurales del mercado y la reducción de la cabaña ganadera, evitando penalizaciones a los agricultores y contribuyendo a una mayor flexibilidad operativa.

Medidas para Reducir la Carga Burocrática

Entre las medidas sugeridas, se encuentra la simplificación de la metodología de controles, lo que podría reducir hasta en un 50% las visitas a las explotaciones por parte de las administraciones nacionales. Además, se clarificará el uso del concepto de fuerza mayor y circunstancias excepcionales para eludir sanciones en eventos imprevisibles, como sequías o inundaciones graves.

A medio plazo, se contempla la posibilidad de revisar las normas sobre tierras en barbecho, rotación de cultivos y cobertura del suelo, para reducir la carga sobre los agricultores. También se estudia eximir a las explotaciones de menos de 10 hectáreas de los controles relacionados con los requisitos de condicionalidad (BCAM), lo que beneficiaría al 65% de los beneficiarios de la PAC que representan sólo el 9,6% de las superficies subvencionadas.