La irrupción de nuevas variantes asociadas al coronavirus ha cambiado la sintomatología de las personas contagiadas ola tras ola. Entre los síntomas más reconocidos se encuentran las cefaleas, la fiebre o la tos, sin embargo en las últimas semanas los expertos han añadido otro más al espectro de enfermedades del SARS-CoV-2: hipotensión ortostática.

¿Qué es?

Los expertos prevén el pico de la séptima ola a finales de julio. Mientras, las subvariantes BA.4 y BA.5 de ómicron continúan escapando a la inmunidad de las vacunas y transmitiéndose a un ritmo muy elevado. Precisamente estas nuevas formas de coronavirus han añadido algunos síntomas que las diferencian de otros linajes. Entre ellos se encuentra la hipotensión ortostática o mareos puntuales.

Esta afección es un descenso excesivo de la presión arterial cuando una persona se pone de pie. Sus síntomas, como desmayos, mareos, vértigos o visión borrosa, suelen manifestarse a los pocos segundos, y suelen desaparecer con la misma rapidez. Sin embargo, hay que pacientes que pueden presentar caídas, síncopes o incluso convulsiones generalizadas.

Otros síntomas del ‘Covid-22’

Ómicron también ha mutado en la llamada Centaururs, conocida como el sublinaje BA.2.75. Se detectó por primera vez en India, donde supone ya el 20% de los casos, y los expertos avisan: su capacidad de contagio es hasta cinco veces más.

Soumya Swaminathan, científica jefa de la Organización Mundial de la Salud (OMS), ha detallado que esta mutación “permite acceder a las células sanas del organismo, lo que hace temer que sea capaz de evadir la inmunidad previa con más facilidad”.

Aunque tiene mayor incidencia en la India, Centaurus también ha llegado a otros países como Alemania, Australia, Canadá, Estados Unidos, Japón, Nueva Zelanda y Reino Unido. En España, por el momento, los servicios sanitarios no han detectado ningún caso ligado a esta variante.