‘Imvanex’ como vacuna para hacer frente a la viruela del mono. La Agencia Europea de Medicamentos (EMA) ha aprobado el uso de la vacuna de Bavarian Nordic para combatir el ‘monkeypox’, una enfermedad que en los últimos meses ha ido acumulando casos en España y otros países.

Imvanex ya se aplica en varios países

Esta vacuna está homologada por la Unión Europea desde hace casi una década. Sin embargo, Imvanex estaba en un principio recomendada para frenar la viruela, pero no la viruela del mono. A pesar de ello, muchos países ya han estado inoculándola a personas contagiadas de esta patología debido a las evidencias científicas que avalan su uso. De hecho, Estados Unidos ya tenía el visto bueno a la vacuna.

La recomendación de la EMA ha sido trasladada por su Comité de Medicamentos de Uso Humano (CHMP). Basándose en estudios llevados a cabo en primates no humanos, en los cuales funcionó la vacuna, considera que se puede “deducir” que cause el mismo efecto en los humanos.

En un comunicado, la agencia ha asegurado que los datos de Imvanex son favorables, a pesar de que cuenta con “efectos secundarios leves”. No obstante, concluye que los beneficios “son mayores” que los problemas que pueda causar.

Sin embargo, para convertir esa deducción de la EMA en certeza, la empresa Bavarian Nordic recogerá los datos de una investigación observacional que se elaborará en el marco del brote de viruela del mono que está sufriendo el continente europeo.

También ha aprobado su uso contra la vaccinia

Por otro lado, el CHMP ha valorado el uso de esta misma vacuna para pelear contra el virus de la vaccinia, una enfermedad muy parecida a la viruela que provoca prácticamente los mismos síntomas, aunque en menor grado.

Los síntomas de la viruela del mono son fiebre, dolor de cabeza y muscular, cansancio e inflamación de los ganglios linfáticos. A partir del primer día después del inicio de la fiebre, pueden comenzar a aparecer erupciones en la piel, empezando por el rostro y llegando al resto del cuerpo.

El monkeypox puede llegar a provocar la muerte, aunque tiene una tasa de mortalidad más baja que la propia viruela. La enfermedad se transmite a los humanos a través del contacto con animales. No obstante, también se puede contagiar entre personas.