Un problema menos para Simeone. O, al menos, así lo cree él. Joao Félix no volverá a vestir esta temporada la camiseta del Atlético de Madrid. En su lugar, el delantero portugués defenderá los colores del Chelsea hasta final de temporada, en una operación hecha pública este miércoles por ambos clubes.

Joao Félix viajó a Londres este mismo martes para pasar el reconocimiento público con su nuevo club y terminar de firmar el papeleo de una cesión, negociada el lunes de forma exprés, que no incluye opción de compra. Lo que significa que regresará a Madrid al término del curso, cuando su situación en el Atlético volverá a ser evaluada.

El club colchonero recibe alrededor de 11 millones de euros por la operación, cantidad que resulta suficiente para compensar el impacto contable de la amortización de su fichaje. Además, el Atlético se ahorra todo el sueldo que debía cobrar el futbolista hasta el 30 de junio, un montante que el Chelsea asume en su integridad.

Manchester United y Arsenal también se habían interesado en su contratación, pero ninguno de los dos clubes alcanzó las exigencias económicas de un Atlético que en un principio buscaba su traspaso. Dado que no encontró un comprador que siquiera se acercara a los 100 millones de euros que demandaba, el club madrileño se abrió a negociar una cesión como parche hasta verano, cuando volverá a evaluar el futuro del futbolista.

El Atlético soluciona así una situación que se había vuelto insostenible. La mala relación entre Joao Félix y Simeone llevó al chico a pedir su salida durante el mercado de invierno, petición que el club terminó por aceptar, con el visto bueno del Cholo.

Joao Félix llegó al Atlético de Madrid en verano de 2019, con 19 años procedente del Benfica. Como rojiblanco ha disputado un total de 131 partidos oficiales, marcando 34 goles y repartiendo 18 asistencias.

Como parte de la operación, Joao Félix extiende su vínculo con el Atlético por una temporada más, hasta 2027, lo que permite al club reducir la amortización anual del fichaje y ganar margen contable para acometer otras operaciones. Sin Cunha y sin él, la necesidad de un delantero parece clara (solo quedan Correa, Morata y Griezmann) y a Simeone también le gustaría reforzar el centro de la defensa de cara a un curso en el que debe pelear por clasificarse para la Champions.

VOLVER A PORTADA