En un incidente que subraya la continua lucha contra las infracciones de tráfico y el compromiso con la seguridad vial, la Guardia Civil se encuentra investigando a un individuo por cometer un grave delito contra la seguridad vial. El suceso tuvo lugar el pasado viernes, 02 de febrero, en un tramo de la carretera PO-510, específicamente en el kilómetro 4,800, en la localidad de O Porriño, donde el implicado fue capturado por un radar circulando a una velocidad alarmante.

Exceso de Velocidad Alarmante

El radar del Destacamento de Tráfico de Porriño detectó a un vehículo que se desplazaba a 187 km/h en una zona donde el límite de velocidad está establecido en 90 km/h. Este exceso de más de 80 km/h sobre el límite permitido constituye no solo una infracción grave sino también un peligro significativo para la seguridad de todos los usuarios de la vía.

Identificación y Pruebas al Conductor

Tras ser detenido, el conductor, un hombre de 37 años residente en Salceda de Caselas, fue sometido a las pertinentes pruebas de alcoholemia y drogas. Aunque el test de alcohol resultó negativo, el de drogas arrojó un resultado indiciario positivo, a la espera de confirmación por análisis de laboratorio.

Consecuencias Legales

De ser hallado culpable por la Autoridad Judicial, el conductor enfrenta severas penalizaciones, que podrían incluir prisión de 3 a 6 meses, multa de 6 a 12 meses, o trabajos en beneficio de la comunidad de 31 a 90 días. Además, se enfrentaría a la privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores por un periodo de uno a cuatro años.

Infracción Administrativa por Positivo en Drogas

El positivo en drogas, aún pendiente de confirmación, se considera una infracción administrativa muy grave. Esto podría resultar en una sanción de 1.000 euros, que se reduce a 500 euros si se aplica el descuento del 50%, además de la detracción de seis puntos del permiso de conducción.

Recomendaciones del Subsector de Tráfico de Pontevedra

Desde el Subsector de Tráfico de Pontevedra, se hace un llamado a la conciencia de todos los conductores sobre la importancia de adaptar la velocidad a las condiciones y estado de las vías, respetando en todo momento los límites de velocidad establecidos para garantizar la seguridad propia y la de los demás usuarios de la carretera.