Iberdrola aumenta un 12% su beneficio en 2022 frente al año anterior. La eléctrica que preside Ignacio Sánchez Galán ha presentado unas ganancias anuales de 4.339 millones de euros, pese a la caída del 19% en el beneficio neto de Iberdrola España, según ha comunicado este miércoles a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

Sus ingresos se han elevado hasta los 53.949 millones de euros, que superan en un 38% lo ingresado en 2021. El beneficio bruto de explotación global (Ebitda) ha aumentado un 10%, hasta los 13.228 millones de euros en 2022, gracias al crecimiento de Estados Unidos y Brasil, que compensan el menor resultado en España, debido a las medidas regulatorias y fiscales y los altos costes energéticos que no se han traspasado a los clientes.

La compañía ha realizado unas inversiones históricas de 10.730 millones de euros, lo que supone un 13% más que el mismo periodo del año anterior, a pesar de las presiones inflacionistas y los retos de la cadena de suministro. El 90% de la inversión se ha destinado a renovables y redes inteligentes para acelerar la electrificación y fomentar la autonomía energética.

El presidente de Iberdrola asegura que estos resultados se producen “en un año marcado por la crisis energética y las dificultades en las cadenas de suministro globales, hemos incrementado las inversiones un 13% hasta los casi 11.000 millones de euros para seguir creciendo con solidez, generando más actividad y empleo y reduciendo la dependencia de combustibles fósiles”.

A la vista de estos resultados, el Consejo propondrá a la Junta General de Accionistas una remuneración complementaria de 0,31 euros brutos por acción, a los que hay que sumar el dividendo a cuenta de 0,18 euros brutos por acción abonado en enero.

La compañía espera invertir 11.000 millones de euros en 2023, lo que le permitirá incrementar su capacidad instalada renovable en 3.000 MW y seguir aumentando su base de activos de redes, que ya supera los 39.000 millones de euros. Con ello, prevé un crecimiento del beneficio neto del 8-10%, o del entorno del 5% incluyendo el nuevo impuesto a los ingresos en España.