estudio Global Happines 2022 de la multinacional de investigación de mercados Ipsos ha detallado que España es el segundo país más infeliz de Europa. El 55% de la población se declara así, aunque se ve mucho más feliz en estos momentos que antes de la pandemia de coronavirus. Los niveles de felicidad son 17 puntos porcentuales más que en 2020. Tan solo Hungría (51%) supera a España en cuanto a infelicidad, según la encuesta.

Ipsos realiza cada año la encuesta de felicidad y revela que el 67% de la población adulta del mundo dice ser “muy” “bastante” feliz, son cuatro puntos más que en el año 2020. La crisis sanitaria del Covid-19 hizo bajar los niveles hasta el 63%, el pico más bajo desde 2017. España se sitúa 12 puntos por debajo de la media global en los niveles de felicidad. La encuesta fue realizada en 30 países entre el 19 de noviembre y el 3 de diciembre de 2021 a 20.504 adultos, tuvieron que escoger 31 fuentes potenciales que les generasen felicidad.

Por otro lado, en la cima está el 86% de la población de Países Bajos dice ser “muy” o “bastante feliz”. Le siguen Reino Unido, con un 83%, y Francia, con un 81%. La felicidad en España ha crecido estos dos últimos años, antes solo el 38% aseguraba sentirse feliz. El porcentaje de 2022 también es superior al revelado en 2019 (46%).

Los motivos y fuentes de felicidad

La encuesta recoge una serie de motivos que aportan la felicidad de los ciudadanos de los países donde se ha realizado el estudio. El 54% de la población mundial, afirma que la mayor fuente es la salud y el bienestar físico. El 53% afirma que la principal fuente es la salud y el bienestar mental, seguido por la relación con su cónyuge o pareja (49%) y sentir que su vida tiene un sentido (49%). Otro gran motivo de felicidad es la que aportan los hijos (48%). En España, la quinta fuente de felicidad no es la que aportan los hijos, sino las condiciones de vida.

Lo que hace más infelices a las personas a nivel global es los siguiente: Pasar tiempo en redes sociales (13%), mudarse a otro país (18%), un nuevo liderazgo político en el país (23%), las posesiones materiales (24%) y enviar dinero o destinar tiempo a la caridad (24%).