Con 1-1 en el marcador, se vivió un momento de mucha tensión en el FC Barcelona. Lo protagonizaron Gerard Piqué, que volvía al once tras lesión, y Antoine Griezmann. El central le pedía más intensidad a sus compañeros y el francés respondió enfadado.

“¡Una p*** posesión larga! ¡Jod**! ¡Me cago en la p***! ¡Vamos! ¡Una posesión larga!”, le pedía Piqué a sus compañeros cuando el PSG iba a sacar un córner. En ese momento el cuadro parisino asediaba.

Griezmann se dio por aludido y respondió: “La concha de su madre, no grites”. “No, la concha de su madre tú. Estamos sufriendo y llevamos cinco minutos así”, contestó Piqué.

“Yo también corro, yo también estoy sufriendo”, continuó chillando Griezmann. Entonces asomó Clement Lenglet en la escena para parar la escena: “¡Ya! ¡Marcas!”.

El verdadero vendaval llegó en la segunda parte, donde el PSG sentenció el partido y casi la eliminatoria. El triplete de Kylian Mbappé dejó al Barça contra las cuerdas.