Ariel Henry se ha convertido este martes en el nuevo primer ministro de Haití, 13 días después del asesinato del entonces presidente, Jovenel Moise. Lo primero que ha querido recalcar es que los implicados en esta terrible tragedia serán castigados duramente para que el país» nunca más tenga que experimentar algo así».

Por el momento, han sido detenidas 26 personas en relación al asesinato de Moise y siete policías han sido puestos en aislamiento por su implicación en el caso. Aún así, la búsqueda de más personas relacionadas continúa activa al haber al menos otros diez sospechosos de haber cometido el magnicidio.

Cambio de Gobierno

Antes de morir, el difunto presidente había nombrado a Henry para el cargo pero no dio tiempo a que de manera oficial fuera investido como el nuevo presidente de Haití. Por eso, durante estos diez días Claude Joseph ha dirigido el país hasta que finalmente este lunes dimitió.

Presionado por diversas entidades, como los representantes en Haití de Naciones Unidas, la Organización de Estados Americanos (OEA) o por la Unión Europea (UE) y un grupo de seis embajadores- Estados Unidos, Francia, España, Brasil, Alemania y Canadá-, el primer ministro interino aseguraba ayer lunes  que ha renunciado a su cargo «por el bien de la nación».

Su oponente y, ahora primer ministro de Haití, Ariel Henry, ha prometido trabajar por el «consenso» en el país y ha llamado a la cooperación de todas las fuerzas políticas para «remontar lo pendiente y proteger al país de los múltiples peligros que lo amenazan».

La composición del nuevo Gabinete contará con varias figuras del anterior Ejecutivo, entre ellos Claude Joseph, que se convertirá en canciller. El propio presidente asumirá la cartera de Asuntos Sociales y Trabajo, que ya conoce porque lo había dirigido anteriormente entre 2015 y 2016 bajo el mandato de Michel Martelly.

 

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