unión basada en la democracia y el federalismo” afirmó el líder de la junta militar birmana, Min Aung Hlaing. Sin dar fecha concreta para unos comicios Hlaing se mostró dispuesto a aceptar la mediación de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN).

Durante un discurso en la televisión estatal MRTV, el líder birmano se comprometió a restablecer la democracia cuando se cumplen seis meses del golpe de Estado con el que se alzó al poder y que supuso el encarcelamiento de varios líderes políticos, incluida la nobel de la paz Aung San Suu Kyi. En el consenso de cinco puntos acordado con ASEAN en abril, el líder de la junta también se comprometió a detener la violencia contra civiles, que ha causado al menos 939 muertes y ha supuesto el arresto arbitrario de 6.990 opositores al régimen, según la Asociación para la Asistencia de Presos Políticos (AAPP).

En este sentido, subrayó que “unas elecciones libres y justas son el sustento vital de una democracia multipartitita” y reconoció que “es de mucha mayor importancia para un país donde una democracia naciente está siendo restaurada”.

Hace seis meses los militares justificaron el levantamiento, que acabó con un proceso democrático que ellos habían diseñado un década antes, por un supuesto fraude electoral en las elecciones de noviembre en las que el partido de Suu Kyi arrasó como había hecho en 2015.