Desde la Asociación Provincial del Comercio de Cuenca reciben con ganas estas rebajas y confían en que el público responda un año más

Los carteles con todo tipo de descuentos comienzan a adueñarse de los escaparates conquenses. Las tradicionales rebajas de verano ya han llegado a muchos establecimientos. Finales de junio o principios de julio es la época elegida tradicionalmente por el sector conquense para ofrecer al consumidor todo ese stock que no se ha vendido a lo largo de la temporada a unos precios muy interesantes. 

Descuentos de entre el 10 y 70 por ciento son los ofrecidos este año por el pequeño comercio, que ve en estas rebajas todo un salvavidas para el sector, después de un año tan atípico con la pandemia como telón de fondo y un notorio descenso de las ventas.  Así lo pone de manifiesto desde la Asociación Provincial de Comercio de Cuenca, su secretaria, Raquel Álvarez, que no duda en asegurar que el sector tiene puestas muchas expectativas en las rebajas de verano de este año, y eso que, tras los meses de confinamiento, los comerciantes han sido bastante cautos a la hora de aprovisionarse de género ante la incertidumbre de la situación. Aun así, se ha generado cierto stock que no ha tenido salida en la temporada y que esperan vender en estos meses estivales. No en vano, este es el principal objetivo de estas rebajas, puesto que, según aclara Álvarez, “con ellas el comerciante no gana, más bien sale lo comido por lo servido”, pero no por eso dejan de ser importantes para el sector conquense, en especial para el textil,  tal y como remarca, por “haber sido el más castigado por la pandemia, ya que en el último año se han llevado a cabo menos celebraciones de bodas, bautizos y comuniones”. Sector que, según dice, ahora, con la relajación de las restricciones y el avance de la vacunación, está viendo algo la luz, después de un año muy duro.

«El consumidor conquense, tras la pandemia, mira con otros ojos al pequeño comercio local, lo que sin duda, se agradece desde el sector»

Además, a su juicio, estas rebajas cobran quizá un relevancia especial ante la mayor sensibilización demostrada por la población conquense hacia el comercio local a lo largo de esta pandemia, sobre todo en los peores momentos. Y es que considera que esta crisis sanitaria ha hecho que los conquenses vean con otros ojos al pequeño y mediano comercio, el más próximo, como ya quedara patente con la buena respuesta obtenida en la campaña de adelanto de la compra durante el confinamiento. Un nuevo escenario que hace que el sector se muestre más convencido de que el público conquense volverá a responder satisfactoriamente y acudirá al comercio local a hacer sus compras de rebajas. De hecho, los comerciantes consultados por esta redacción han coincidido en destacar que los clientes llevan varias semanas acercándose a sus establecimientos a preguntar cuándo van a poner las rebajas y los primeros días están constatando el interés de los compradores por las ofertas que se están ofreciendo.

Para la Asociación Provincial de Comercio de Cuenca, es de agradecer la confianza depositada por los conquenses en el comercio local y por eso han llevando a cabo una campaña en redes sociales, precisamente, con esa finalidad. Una tendencia que confían en que se mantenga, aunque no por ello no dudan en hacer un llamamiento en este sentido.

Álvarez recuerda, por último, que la actual liberalización de los periodos de rebajas decretada en 2012 está perjudicando al pequeño comercio, que con sus escasos márgenes comerciales no puede competir con las grandes marcas, que sí pueden permitirse el lujo de lanzar descuentos a lo largo de todo el año. Por eso, desde la asociación, a través de la Confederación Española de Comercio, se está trabajando para recuperar la delimitación de los periodos de rebajas, tal y como se ha venido haciendo tradicionalmente.

OCU recuerda que en rebajas se reducen los precios, no los derechos

La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) recuerda, ante el inicio de las rebajas de verano, que en este periodo se reducen los precios, no los derechos, que “son exactamente los mismos que durante el resto de la temporada”.

En este sentido, incide en que son una buena oportunidad para que los consumidores adquieran productos a un menor precio, siempre y cuando se respeten sus derechos y se evite comprar aquello que no se necesita. Es por ello que lanza una serie de consejos a tener en cuenta en estas fechas, como es la realización de una lista de lo que se necesita antes de salir de tiendas.

Recalca que los productos deben haber formado parte de la oferta habitual del establecimiento durante al menos un mes y su calidad no puede ser diferente a la que tenían antes de estar rebajados; sin olvidar que el precio antiguo debe ser el menor del último mes. Por eso, OCU recomienda comprobar que los productos rebajados mantienen su precio original junto al rebajado, o bien que se indica de forma clara el porcentaje del descuento.

Insiste en que el servicio posventa y la aplicación de las garantías son iguales durante las rebajas y aconseja comprar en establecimientos adheridos al sistema arbitral de consumo, que ofrecen más garantías al consumidor, como por ejemplo, en caso de desacuerdo se prestarán a resolver sus diferencias con el cliente de una manera rápida y gratuita.

Y, por último, si no está satisfecho, reclamar. Es importante conservar el tique o factura simplificada de las compras. Si se pierde, se pierde también el derecho a cambiar, devolver o reclamar tras la compra. Si no se consigue llegar a un acuerdo amistoso, se debe solicitar la hoja de reclamaciones y plasmar la queja.

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