La pandemia ralentizó las obras de montaje en el tramo entre Pedralb a y Ourense

El Adif insiste en su cronograma de que en un año entrará en servicio la línea alta velocidad Madrid Galicia. Así lo mantuvo durante el mes de junio Juan Pablo Villanueva, director general de construcción antes de la pandemia. Y lo ratificó, ampliando el espacio temporal a la primavera o verano, la presidenta Isabel Pardo de Vera este primero de agosto en Vigo. Pero un día antes, este periódico recorrió la mayor parte de los tramos aún en ejecución, y sacó en conclusión que las restricciones por la problemática derivada de la covid-19 ralentizaron ciertas actuaciones.

Es cuestión de hacer cuentas. Si el tramo Zamora-Pedralba estaba previsto que fuese abierto al tráfico 18 meses después del inicio de las pruebas (31 de enero de 2019), aún quedan al menos unas semanas para que sea efectivo. Las del tramo, aún en fase de montaje, entre Pedralba y Ourense, comenzaron en el 15 de abril del presente año. Fue con un leve retraso sobre lo programado al estar afectadas por las directrices gubernamentales más restrictivas a nivel laboral en el estado de alarma.

En teoría, las comprobaciones que se deben efectuar son más exactas, porque la mitad del trazado desde la comarca de Sanabria hasta la ciudad de As Burgas conlleva vía en placa en vez del habitual balasto. Así, el montaje de la vía –casi completado en el de la derecha, pero aún falta algo más en el de la izquierda– es milimétrico y por ello su comprobación con las unidades técnicas ferroviarias, que lo hacen mediante rayos láser, precisará menos pasadas.

No obstante, la mayor complicación en una fase de montaje es el ajuste de todo el cableado necesario para la nueva infraestructura. Lo que más se ve es el colgado de la catenaria, que está muy avanzado, pero lo que más da qué hacer son los circuitos del sistema de control Ermts, en su nivel 2, que conlleva el sistema de comunicaciones GSM-R específico para el ferrocarril. Y además, la señalización y telemando de la energía.

O CORNO-TABOADELA, MÁS AVANZADO. Las instalaciones se encuentran más avanzadas en los tramos desde O Corno hasta Taboadela, porque empezaron antes y dispusieron de la base provisional de montaje de Meamán para llevarlas a cabo. No así ocurre en la zona del límite provincial entre Ourense y Zamora, en la que aún se está adecuando la base, que será en el futuro de mantenimiento, de Vilavella y que solo ayudó como punto de abastecimiento de balasto desde el otoño.

Sin embargo, la publicación (Diario Oficial de la Unión Europea, del 5 de agosto) de la ampliación del periodo temporal de algunos contratos son lo que confirma ese retraso. Corresponden al control de la ejecución de las instalaciones de protección y seguridad de los túneles

Si bien el que atañe a los orificios entre Pedralba de la Pradería y Vilariño de Conso, que pasó de 16 meses a 22, y su terminación será a primeros de febrero de 2021, el que corresponde a los de Vilariño de Conso a Taboadela llegará a los 27 meses, lo que apunta su conclusión en el inicio de julio del año próximo.

En ambos se alude circunstancias sobrevenidas e imprevisibles cuando fueron licitados en 2018. Y lo mismo pasó ahora con la pandemia.

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