relativa a la subida de la inflación. Y por encima de lo esperado, pues la inflación ha subido hasta el 9,8%, registrando así su máximo histórico desde mayo de 1985, y con unas consecuencias que se empiezan a notar cada vez más en las familias, desbordadas a la hora de poder pagar todos sus gastos.

Precisamente, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha generado un gran revuelo en las redes sociales este miércoles al decir que “la factura eléctrica de los hogares españoles en 2021 fue similar a la de 2018, descontando la inflación”, lo cual le ha valido numerosas críticas al no reconocer el impacto de la misma en los costes de los hogares españoles.

El precio de la luz ha subido un 25,7% más respecto al año 2018, contando la inflación, y no solamente es la factura energética la única que preocupa. Los carburantes ahora están dando un respiro tras semanas de máximos históricos, y la cesta de la compra tampoco alivia a los consumidores, que se ven desbordados. Por ello, damos a continuación una serie de recomendaciones para gastar menos en estos tiempos de alta inflación.

Comprar seguro y sin prisas

Hay un dicho que es eficaz a la hora de comprar: “Prueba a estar una semana sin lo que quieres comprar“. Si pasada esa semana, lo necesitas, entonces cómpralo”. Con alimentos como el pan, el agua, la carne, la fruta, sabemos que es necesario, pero otros como los dulces, desayunos grandes o bebidas, podemos suprimirlos si queremos ahorrar unos pocos euros en la compra.

De cara a la luz, lo más factible resulta tenerla apagada en cada momento que no lo estemos usando. Resultaría interesante poder conectarla simplemente en las horas más bajas, que varían cada día, aunque ello no es factible dado que cada cual lo hará cuando estime, por lo que se recomienda no tener varios dispositivos electrónicos encendidos a la vez y apagar las luces que no sean necesarias.

Entretanto, con los carburantes, la mejor estrategia es buscar gasolineras cercanas con las cuales poder obtenerla a un mejor precio, puesto que no todas son tan caras, y menos ahora con el descuento de 20 céntimos aplicado por el Gobierno. Una medida que se puede extrapolar también para la comida, buscando los supermercados que más descuentos y ofertas puedan llegar a proporcionarnos.