Se cumple un mes de la borrasca Filomena, el temporal de nieve más intenso vivido en España en los últimos 50 años. Esta borrasca dejó 4 muertos y puso en jaque a gran parte de la península ibérica durante varios días. Entre los graves estragos materiales que provocó Filomena están los centenares de miles de árboles que quedaron dañados, muchos de ellos para siempre. Numerosos zonas verdes de ciudades como Toledo, Guadalajara o Madrid, capital famosa por sus parques, han quedado devastadas.

Ha pasado un mes pero los daños ocasionados por Filomena todavía siguen presentes. Muchas personas siguen viendo a diario los daños ocasionados por el paso del temporal. “Ha sido terrible, parece que ha habido un terremoto”, dicen algunos vecinos.

Filomena dejó numerosos desperfectos, especialmente en el centro de la península donde, entre otras cosas centenares de miles de árboles quedaron dañados para siempre. Sin embargo, ha pasado un mes y todavía queda mucho por hacer. De hecho, la mayoría de los accesos a los parque siguen cerrados o son muy limitados.

A pesar de ello, muchas personas se saltan estos controles de entrada a los recintos para hacer deporte o pasear entre los pinos. Esta situación se ve agravada por el invierno: “Todavía está lloviendo, haciendo mucho viento, se siguen moviendo árboles, se siguen cayendo“, apunta Andrés, experto en árboles. Su trabajo, explica, es muy duro y critica el poco personal preparado para hacer frente a esta situación ya que deben examinar 800.000 árboles “que hay que ir mirando de uno en uno”, explica.

¿Y podría haber más temporales como Filomena en el futuro? “Si no podemos freno al calentamiento global los modelos predicen cada vez más riesgo de fenómenos meteorológicos extremos”, explican los expertos. Ellos apuntan a que habría que volver a las especies autóctonas para que el medioambiente no sufra tanto, y ponen como ejemplo a la encina que, al contrario que el pino, rebrota.